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“No es que haya dedicado mi vida al Racing, es que mi vida es el Racing”

Nando Yosu, que alcanzó la categoría de leyenda racinguista tras su fallecimiento hace año y medio –dejó huérfano el banquillo de El Sardinero el 20 de febrero de 2016, cuenta desde la jornada de ayer con una placa homenaje en la curva del estadio verdiblanco que lleva su nombre. A su descubrimiento, realizado antes del encuentro ante el Burgos CF, acudió la consejera de la entidad cántabra Miriam Peña, un nutrido grupo de familiares de quien fuera jugador y técnico del Racing, así como miembros de la Fundación Real Racing Club, la Asociación de Peñas y la agrupación Concanos.

El Presidente de Honor verdiblanco, Juan Antonio Tuto Sañudo, también acudió a la zona noroeste de Los Campos de Sport para apreciar la placa, en la que figura una de las frases más emblemáticas de Yosu: “no es que haya dedicado mi vida al Racing, es que mi vida es el Racing”. Y es que Yosu, que como entrenador del equipo cántabro evitó cinco descensos a la categoría de plata, es, sin duda, sinónimo de racinguismo.

De Munguía
Fernando Trío Zabala, conocido futbolísticamente como Nando Yosu, fue un extremo izquierdo rápido, muy habilidoso y con mucha calidad que, tras colgar las botas, inició una exitosa trayectoria en los banquillos. Nacido el 8 de julio de 1939 en Munguía (País Vasco), tomó el sobrenombre de Yosu por su hermano mayor Jesús, que también fue jugador y militó, entre otros conjuntos, en la Gimnástica y el Real Oviedo.

A los 13 años se trasladó con su familia a Nueva Montaña -ahí comenzó su vinculación con Cantabria- y sus inicios con la pelota fueron en el campeonato playero, donde jugaba como delantero centro en el equipo de la Calle Madrid, antes de ingresar en la Agrupación Deportiva Nueva Montaña y participar con la Selección Juvenil de Cantabria en las semifinales del Campeonato de España en 1957. Tras esta actuación se incorporó al Racing para jugar en su conjunto filial, el Rayo Cantabria.

Su primer partido oficial con el Rayo fue contra la Sociedad Deportiva Deusto el 10 de noviembre de 1957 y la campaña siguiente ya formó parte del primer equipo racinguista en Segunda División. Yosu debutó con la camisola verdiblanca el 14 de septiembre de 1958 -ante el Club Deportivo Sabadell en El Sardinero- y anotó seis tantos en los 24 partidos que disputó ese curso.

Estreno en Primera
El futbolista de Munguía participó en el ascenso a Primera de 1960 y el 11 de septiembre de ese año debutó en la máxima categoría en El Sardinero ante el Real Zaragoza (2-1). Tras dos campañas en la elite fue traspasado al Valencia CF, con el que ganó dos Copas de Feria (predecesora de la Europa League) antes de volver al Racing en Segunda División. Los cántabros no lograron ascender la campaña 1963/64 y una vez finalizada fue vendido al Athletic, donde jugó dos temporadas. Posteriormente militó en el Pontevedra CF, en Primera División, en el Club de Fútbol Calvo Sotelo y en la Gimnástica, donde colgó las botas en 1972.

En 1975 regresó al Real Racing Club para entrenar al equipo juvenil, a la par que era el segundo técnico del primer equipo que dirigía Maguregui. La marcha de éste al terminar la temporada 1976/77 hizo que el de Munguía pasara a ser el primer entrenador, logrando la permanencia en Primera División con un equipo muy joven y varios jugadores del filial. Al año siguiente tuvo que dejar su cargo a Santi Gutiérrez en los últimos partidos de la temporada por motivos de salud.

Yosu dirigió luego a numerosos equipos (Real Oviedo, Linares CF, Granada CF (en dos etapas), Deportivo Alavés, Club Deportivo Ourense, Unión Deportiva Alzira, Orihuela Deportiva y Sociedad Deportiva Ponferradina) antes de regresar a su casa, el Racing, en 1994 como ayudante de Vicente Miera. A la campaña siguiente Miera fue cesado y el técnico de Munguía tomó los mandos, consiguió la permanencia en la elite y comenzó a forjar su leyenda porque, en 1998, sustituyó a Marcos Alonso y volvió a dejar al conjunto verdiblanco en la máxima categoría.

129 partidos en el banquillo
En la temporada 2001/02 fue segundo entrenador con Quique Setién, logrando ascender al Racing a Primera División, mismo cargo que ocupó posteriormente con Lucas Alcaraz como primer técnico. En febrero de 2005 el granadino fue cesado y Yosu consiguió su cuarta permanencia. La quinta, y sin duda la más emotiva, llegó en junio de 2006 tras sustituir en el banquillo a Manuel Preciado, que presentó su dimisión a falta de cuatro jornadas para el final de liga. La salvación llegó en el anteúltimo partido, con remontada incluida a Osasuna gracias a los tantos marcados por Pablo Alfaro y Antoñito (2-1) y delirio colectivo en Los Campos de Sport.

Sus logros deportivos -jugó 147 partidos como racinguista y con 129 encuentros es el segundo entrenador de la historia que más ha dirigido al Racing en Primera, su carisma y capacidad de aglutinar a todo el racinguismo le convirtieron en un mito para toda Cantabria, que reconoció sus éxitos con numerosos galardones. Entre ellos destacan la Insignia de Oro y Brillantes del Real Racing Club -que recibió ante el Athletic el 1 de abril de 2007, la Medalla de Oro al Mérito Deportivo concedida por el Gobierno de Cantabria en mayo del mismo año o el bautismo, con su nombre de las instalaciones deportivas verdiblancas situadas en La Albericia, que fueron inauguradas con su presencia en agosto de 2011.