Dom19012020

Última actualizaciónDom, 19 Ene 2020 11am

Back Está aquí: Inicio Con critério Cuando Sánchez duerme los Rufianes bailan

Cuando Sánchez duerme los Rufianes bailan

Columna escrita por Nando Collado

Lo mejor del independentismo de ERC no es la filosofía de Oriol, que lava la España casposa con Geniol. Ni el verbo pausado pero muy rococó de Pere, al que llaman ‘pera’ quizá para endulzar con fruta madura la aspereza de su piel lobera. Ni la locuacidad de Villalta, cuatro palabras otras tantas faltas. Lo mejor es el desfile. Esa imagen de la tropa secesionista acercándose por una calle de Madrid, con gesto grave, con pose ensayada, con los papos orondos cobijadores de ensaimada. Y esa paradita antes de cruzar un semáforo para que el objetivo de los fotógrafos y el cristal de la cámara los retrate para la posteridad. Los hombres y mujeres que desgajaron Cataluña contra más del 50 por ciento de su población (echa media de vino al porrón).

Qué grandeza ese gesto tenue, esos estómagos rebosantes pero inanes. Qué pureza en los perfiles. Lástima que Leone haya partido sin billete de vuelta, porque la preocupación, la gravedad, la fealdad en algunos casos de esos rostros pétreos, hubiesen dado para un principio de película. Con Rufián, el gran retador, en primer plano marcando paquete. Y su entrada valerosa en la cantina del Congreso: “Sánchez está débil, y cuando está así, se le puede sentar”. En Ferraz esperan que no sea de un mamporro. De momento el presidente del salón no da la cara, como temeroso; se desconoce si porque está en funciones o porque carece de cojines para que la delegación independentista siente el trasero de la manera más cómoda en cualquier tresillo mientras se endiña, se atiza o se endilga sin remilgos un soberano en copón español. Que como contrasentido no está nada mal.

Cuando Sánchez duerme los Rufianes bailan. Tan preocupado estaba el líder federal de que Iglesias no se zambullera en sus sueños como un Freddy Krueger comunista, que, ya sosegado por el pacto a su izquierda, descuidó el flanco republicano, de modo que se ha despertado con el del paquete meándole en la pernera. Y ahora debe decidir si pone la otra pantorrilla para que el chulito vacíe la vejiga completa o hace lo que Leone haría.